El trasplante de pulmón es una cirugía para reemplazar uno o ambos pulmones enfermos por pulmones sanos de un donante. Durante la operación, el cirujano hace un corte en el pecho y extirpa el pulmón enfermo. Después, el cirujano cose el pulmón nuevo a los vasos sanguíneos principales y las vías respiratorias.
El médico puede recomendarle un trasplante de pulmón si tiene una enfermedad que no puede controlarse de otro modo. Estas enfermedades incluyen:
- EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica)
Otros nombres: EOPC, EPOC
La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) dificulta la respiración. La tos, acompañada de expectoración, suele ser el primer signo de EPOC. La bronquitis crónica y el enfisema son EPOC comunes.
Las vías respiratorias se ramifican dentro de los pulmones como un árbol al revés. En el extremo de cada rama hay pequeñas bolsas de aire parecidas a un globo. En las personas sanas, tanto las vías respiratorias como los sacos de aire son extensibles y elásticos. Cuando inhala, las bolsitas de aire se llenan como si fueran pequeños globos. El globo se desinfla al exhalar. En la EPOC, las vías respiratorias y las bolsitas de aire pierden su forma y se hacen flexibles, como un elástico estirado.
El fumar cigarrillos es la causa más común de EPOC. La respiración de otros tipos de irritantes, como la contaminación, el polvo o sustancias químicas, también puede causar o contribuir con la EPOC. Dejar de fumar es la mejor forma para evitar la aparición de una EPOC.
El tratamiento puede hacerlo sentirse más cómodo, pero no existe una cura.

La fibrosis quística (FQ) es una enfermedad hereditaria de las glándulas mucosas y sudoríparas. Afecta principalmente los pulmones, el páncreas, el hígado, los intestinos, los senos paranasales y los órganos sexuales. La FQ hace que el moco sea espeso y pegajoso. El moco tapona los pulmones, causando problemas respiratorios y facilitando el crecimiento bacteriano. Eso puede conducir a problemas como infecciones pulmonares repetidas y daños pulmonares.
Los síntomas y la severidad de la FQ pueden variar ampliamente. Algunas personas tienen problemas serios desde el nacimiento. Otros, pueden tener una versión más leve de la enfermedad que no se manifiesta hasta la adolescencia o al inicio de la edad adulta.
Aun cuando no se conoce una cura para la FQ, los tratamientos han mejorado enormemente en los últimos años. Hasta la década de los 80, la mayoría de las muertes por FQ ocurrieron en niños y adolescentes. Actualmente, con mejores tratamientos, las personas con FQ viven en promedio más de 35 años.

- Fibrosis pulmonar idiopática
La fibrosis pulmonar daña los tejidos profundos en sus pulmones. Las pequeñas cavidades de aire en los pulmones y sus estructuras de soporte se inflaman y se llenan de cicatrices. Si la cicatrización avanza, los pulmones se engrosan y se tornan rígidos. Se dificulta tomar aire y es posible que la sangre no reciba suficiente oxígeno.
El tipo de trabajo puede afectar el riesgo de adquirir la enfermedad. Por ejemplo, las personas que trabajan en minas de carbón, en barcos o con abrasivos a base de arena tienen mayor riesgo. La fibrosis pulmonar también se asocia con algunas enfermedades del tejido conectivo. Puede ser un efecto secundario de algunas medicinas. Algunas veces, se desconoce la causa de la enfermedad. Fumar puede incrementar el riesgo de empeorar la enfermedad.

- Hipertensión pulmonar primaria
Otros nombres: Hipertensión arterial pulmonar
La hipertensión pulmonar es un aumento de la presión en las arterias de los pulmones. Es un cuadro serio para el cual existen tratamientos, pero no una cura. En esta enfermedad, los vasos sanguíneos que transportan la sangre con poco oxígeno desde el corazón hasta los pulmones, se endurecen y se estrechan. El corazón debe hacer un mayor esfuerzo para bombear sangre. Con el transcurso del tiempo, el corazón se debilita, no puede cumplir su función y puede desarrollarse una insuficiencia cardiaca.
Existen dos tipos principales de hipertensión pulmonar. Uno es hereditario o aparece sin una razón conocida. El otro, se relaciona con otro cuadro, generalmente una enfermedad del corazón o pulmón.
El tratamiento de la hipertensión pulmonar incluye tratar la enfermedad cardiaca o pulmonar, medicinas, oxígeno y, algunas veces, un trasplante pulmonar.
Las complicaciones del trasplante de pulmón incluyen rechazo del pulmón trasplantado e infecciones.






